lunes, 24 de marzo de 2014

Quiero escribir sobre nosotros.

Quiero escribir sobre ti.
Quiero escribir sobre mí.
Quiero escribir sobre nosotros.

Dejar salir todo esto que llevo por dentro, descargarme.

La señorita Inspiración parece que no tiene muchas ganas de trabajar.

Se me cruzan muchas ideas que no quieren salir, no quieren que nadie escriba sobre ellas, no quieren ser vistas; son egoístas, sólo quieren estar conmigo...

Yo las animo a que dejen ese “estado” invisible en el que se encuentran, y que tomen la forma de letras; que recorran lentamente el papel (o la pantalla) y que se dejen leer, y sobre todo; que se dejen entender...

Mi cerebro y todo lo que tengo ahí dentro (como si es serrín) están haciendo todo lo que pueden.

Pero ellas sólo dan vueltas y más vueltas, hacen que me maree. Siguen dando vueltas sin rumbo fijo, hasta que llegan a la conclusión de que tal vez no sea la señorita Inspiración la que tenga que venir, tal vez ni siquiera sea ese el problema, quizás, es simplemente que escribir sobre ti, escribir sobre mí, escribir sobre nosotros... No sea tan fácil; porque puede que sea un algo tan complejo que sólo entendemos tú y yo... que puede que sea como un sentimiento, como una sensación que está creada en algún idioma que nadie conoce, una lengua inventada, que sólo puede ser comprendida por nosotros, aunque ni siquiera lo sepamos.


Pero, ¿qué importa eso? Es complicado plasmar sentimientos en un papel, aunque lo único que de verdad importa es que, aún sin ser conscientes de ello, lo entendamos y sepamos que tenemos ese “algo” especial y sólo nuestro. Invisible, incomprensible, imposible; sí... pero sólo nuestro.

~Kay.