domingo, 11 de octubre de 2015

Llueve.



Ha empezado a llover. Gotas que caen por el cristal compitiendo entre ellas.


Quisiera que estuvieses aquí.


Mucho.


Y crear nuestro propio reino bajo las sábanas. Donde se habla un idioma que sólo tú y yo conocemos. Donde no existe más anarquía que la de los besos y caricias que nunca sobran, que nunca son suficientes. Pies jugando al borde de la cama, dedos de las manos entrelazados. Respiración cada vez más pausada y miradas que no se encuentran, pero que están ahí. Nos notamos.


Y te pienso, toda la noche; mientras te imagino aquí al lado.


La lluvia sigue llorando mi ventana y el sonido no cesa, la oscuridad me envuelve, aunque nunca llega a ser tan cálida como un abrazo tuyo.


~Kay.

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