miércoles, 3 de agosto de 2011

Tu carta.

Acabo de encontrar una carta en el fondo de una caja que tenía en el armario, una caja que no recordaba haber comprado nunca y esta carta que no recordaba haber recibido nunca.
Pues bien, esa carta, era tuya. En ella podía reconocerte, podía recordar todo lo que había olvidado sobre ti. Podía encontrar cada detalle que hizo que me enamorase de ti. Cada palabra que escribiste me recuerda ahora a cada momento que pasamos juntos. Cada trazo, cada letra escrita de una forma personal y única, cada coma y cada punto me traía a la mente cada caricia que me hizo sentir como si estuviese en las nubes, y cada beso que me hacía perder totalmente la razón, la cabeza. Perder la cabeza por ti, eso es lo que más me gustaba; la gente podía pensar que estaba loca, sí, loca pero feliz. Más feliz como nunca lo había estado y como creo, nunca lo estaré.
He llegado al final de la carta, he leído demasiadas cosas, me han traído demasiados recuerdos, me han venido demasiadas ideas que quería compartir, demasiados planes que tenía para hacer contigo, demasiadas palabras que debería haberte dicho y que por alguna razón que desconozco no llegué a decirte. Sólo espero que tú no hayas olvidado todo esto que acabo de leer… Todo eso que algún día escribiste y que algún día sentiste por mí.
Yo, no te he olvidado, no quiero olvidarte.
Y he de reconocer algo: sí recordaba haber comprado esa caja y sí recordaba haber recibido esa carta. Tal vez tú también tengas en tu armario alguna caja que no recuerdas haber comprado con una carta que no recuerdas haber recibido… ábrela, y recuerda todo lo que te hizo feliz una vez, todo eso y mucho más.

~ Kay.

1 comentario:

  1. Joder, a esto lo llamo yo regreso triunfal. La última fue en abril pero ha merecido la pena esperar. Qué preciosa entrada :)

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